martes, 21 de julio de 2009

Valle Alto Capítulo 1

-Capítulo 1- Bienvenidos a Villa Locura

Un estrepitoso calambre de sonido resonó en una casa de la urbanización Valle alto a altas horas de la noche. Sergio zapeaba medio dormido, la cabeza le ladeaba. Miró el reloj que tenía colgado en la misma pared en la que se encontraba el sencillo y económico mueble, comprado en el Ikea, para colocar el televisor, y se extrañó que alguien llamase a su casa pocos minutos después de las dos de la madrugada.
Se calzó las babuchas, pero la pereza hizo que se dejara caer nuevamente contra el sofá, cuando el timbre volvió a sonar otra vez.
-En estos momentos no estamos en casa, deje un mensaje debajo de la alfombra que pone “Como manches mi casa lo limpias con la lengua”, justamente la que tienes bajo tus pies….esa misma, después de escuchar la señal, ¡Piii!- gritó ante la negativa de su cuerpo a moverse, sus ojos comenzaban a bizquear adentrándose en los dominios de Morfeo, pero una vez más el timbre lo devolvió a la realidad- Vale, vale me levanto- murmuró.
Dió un salto del sofá y comenzó a caminar con desgana por el salón hacía la puerta de entrada. Alejandro, apareció por el pasillo de la segunda planta de la casa con el símbolo de interrogación en los hombros y se apoyó en la barandilla de las escaleras, Sergio encogió los hombros, y continuó su trayectoria hasta el recibidor, abrió la puerta, y al segundo estaba nuevamente cerrada.
-¿Quién era?- preguntó Alejandro
- No te lo vas a creer- dijo al volverse, los ojos se le iban a salir de las órbitas, y la boca rizaba el suelo - ¡Ha llegado el Apocalipsis!- exclamó
-¿Qué?
-¡Rápido, no tenemos tiempo, pulsa el interruptor de emergencias!
Alejandro se aproximó a uno de los interruptores de las paredes de la planta de arriba, y lo pulsó.
-No va- gritó, aunque ambos sabían de antemano que justamente ese interruptor, el que accionaba la luz del pasillo hacía un par de meses que no iba. Algún día lo arreglarían- ¿Ahora que hacemos?
-No sé, piensa algo rápido-
-¿Pero cual es el color de la alerta?- preguntó Alejandro
-Tricolor- susurró Sergio con un aire misterioso
-¿Tricolor?- rió Alejandro- si eso no existe en los colores de las alertas
-Anda que no
-¿Y que colores son?-
-Negro, negro y muy negro
-Eso es solo un color
-Ya, pero como es tan peligroso mejor lo dividimos en tres partes para lograr asimilarlo
-¿Entonces la cosa es chunga?- Sergio asintió
-Venga baja- le dijo Sergio a su hermano pequeño, y este empezó a descender los escalones- ¿Qué haces?- preguntó Sergio
-Pues bajar
-Pero tírate por las escaleras, que no tenemos tiempo- Alejandro bufó y siguió bajando las escaleras con la misma tranquilidad.
-Tengo una idea- voceó Alejandro al poner un pie sobre la planta baja, su hermano ya estaba corriendo por toda la casa- Podíamos emitir el sonido de la alarma nosotros mismos
-Buena idea, hazlo
-¡Meeeee! ¡Meeeeee! –
-¿Qué diablos es eso?- murmuró Sergio parándose en seco delante de su hermano- Parece una oveja ¿No sabes hacerlo?
-Pues hazlo tú ya que sabes hacerlo.
-Yo es que lo tengo en mi cabeza- la voz ya llegaba desde la cocina
-Pues yo también-
-Pero como vas a tenerlo en la cabeza si no sabes hacerlo
-¡Déjame!
-Venga déjate de idioteces y ponte esto- le abasteció de algunas prendas y objetos que no tardó en poner cada cosa en su lugar. Se acercaron sigilosamente a la puerta
-A la de una- susurró Alejandro- a la de dos, y a la de tres- y la puerta se abrió por dos individuos vestidos con delantales, gorros de Papa Noel y mascarillas- ¡Venga acaba con él!- lanzó un grito de guerra que su hermano inmediatamente captó.
Sergio colocó ambas manos en la espalda ante la incrédula mirada del minuto que pocos minutos había llamado insistentemente al timbre, y en un movimiento veloz sacó dos objetos, uno en cada mano, y mientras que con el de la izquierda, spray antimosquitos, se lo rociaba por todas partes del cuerpo, con el de la derecha, un matamoscas, se lo lanzaba repetidamente contra la frente. Después de gastar medio bote, y de varias decenas de sacudidas, y ante la imposibilidad de acabar con el individuo, se introdujeron rápidamente en la casa dando un portazo
-¡Es inmune al ataque! ¡Estamos acabados!- Ambos corrieron al salón y se estiraron en el suelo y volcaron dos sofás sobre ellos- ¡No olvides que te quiero!- gritó Sergio
- Y yo a ti
El timbre volvió a sonar
-Venga chicos, que no hace gracia- aunque en el interior de la casa parecían no entenderlo de la misma manera y las risas desternillantes de ambos hermanos se extendían por todo el hogar.
Cuando la risa les devolvió la fuerza, se quitaron la indumentaria, se acercaron a la puerta y la volvieron a abrir, detrás de está había un hombre alto, musculado, trajeado y con una barba de tres días. Llevaba una camiseta blanca con varios manchurrones de spray, y la frente roja con cuadraditos blancos.
-¡Hugo!- susurró Alejandro mientras se abalanzaba alegremente contra su hermano mayor
-¿Cómo estás peque?-musitó
Sergio los observó desde la lejanía, aunque estuviera allí mismo, y se dio cuenta que tras ellos habían un par de maletas.
-¿Que haces aquí?- preguntó con frialdad
-¿No le vas a dar un abrazo a tu hermano mayor?
-¿A quién?
-A tu hermano
-¿A quien?- volvió a repetir
-A tu hermano
-¿A quien?
-Déjalo- pronunció y dió paso a un silencio cargado de tensión, pocos segundos después lo rompió- No tengo a donde ir ¿Puedo quedarme unos días aquí?
-Que bien- se contentó Alejandro- Puedes quedarte en la habitación de…
-No hay sitio- interrumpió Sergio
-Pero su la habitación…
-He dicho que no hay sitio- gruñó
-Déjalo Alejandro que tu hermano no me va a ayudar
-Yo no soy como tú, Hugo- apuntó Sergio- ni punto de comparación- se volvió hacia su hermano pequeño- Ve a buscar algunas mantas y sábanas
-¿Se va al sótano?- lanzó un quejido- pero...
-Ahora- le lanzó una mirada con dureza
-Pero…
-Alejandro ¿quieres que hablemos tú y yo seriamente luego?
Alejandro se fue de mala gana a buscar el ropaje.
-No quiero que me expliques nada- susurró Sergio, entrecerró la puerta, y de una argolla que había detrás de la puerta, sacó una llave grande y dorados con algunas zonas oxidadas, volvió a abrir al completo la puerta, lanzó la llave al aire, y su hermano la cazó- Puedes quedarte en el sótano, hay una cama, es un poco dura pero es suficiente ¿no?- asintió- hace mucho frío, pero con las mantas que te va a traer Alejandro apenas lo notarás- volvió a asentir- En cuanto a lo demás, si no te tengo que ver, me harías muy feliz- silenció- ¡Ah! Por cierto suele dormir allí un mapache, no te preocupes, no hace nada, a no ser que por la noche lo pises mientras duerme, en todo caso te arreglara la cara
-No hace falta- chuleó Hugo
-¡Oh! Y tanto que te hace falta- Se inclinó hacia atrás y le lanzó un puñetazo que lo tumbó contra el suelo. Hugo no se lo esperó, por lo que apenas tuvo tiempo para verlo venir- Si necesitas algo ya sabes donde vivimos- Sergio se volvió y entró en la casa, poco después llegó Alejandro cargado con el ropaje
-¿Qué ha pasado?- preguntó preocupado al ver que le sangraba el labio y dejó caer las mantas al suelo
-Tranquilo, que estoy bien
-¡Estás sangrando!
-Que no es nada, de verdad, que estoy bien
-Vale- se calmó- aquí tienes lo que necesitas, te he metido un bocadillo por si tienes hambre
-Gracias peque
- Que duermas bien, y ten cuidado con Petrus
-¿El mapache?- Alejandro asintió
Alejandro se volvió
-La cague, ¿Crees que algún día Sergio me perdonará?- dijo de repente Hugo
-Seguramente algún día lo hará- susurró Alejandro, todavía de espaldas
Al entrar en el dúplex fue directamente al salón, su hermano estaba tumbado en el sofá con el mando de la televisión en una mano y un cigarro en la otra. Le temblaban ambas manos.
-¿Cuándo piensas perdonarlo?-preguntó
-Cuando se lo merezca
-Me voy a dormir
-Buenas noches
Pocos minutos después, Sergio nuevamente estaba ya cabeceando cunado volvió a sonar el timbre
-Lo de que si necesites algo llames a casa solo era una formalidad- rugió Sergio, se levantó y fue hacía el recibidor- ¿Qué coño quieres ahora?- pero tras la puerta no estaba su hermano, si no la mujer más guapa que jamás antes había visto, o eso se dijo-¿Sí?- se sonrojó
-Hola soy Marta, la nueva vecina de al lado, espero que no le moleste que venga a altas horas de la madrugada, he tenido problemas con el coche y antes no he podido llegar

Aquella mujer de piernas infinitas, debía rondar la misma edad que Sergio, unos treinta años, aunque su rostro juvenil le acercaba más bien a la veintena. Su pelo largo y ondulado era de un negro azabachado, y sus ojos grandes se acercaban al azul del mar
-No es molestia, estaba despierto, ¿Qué desea?
-Me dijeron que viniese aquí por la llave, me da vergüenza llamarlo a estas horas
- No es molestia ¿Qué desea?
- Me dijeron que viniese aquí a por la llave
Por el pasillo de la planta de arriba se volvió a asomar Alejandro
-¿Hace falta que haga el sonido de alerta? Es que ya sé como es.
-No –sonrió- no hace falta- volvió a entrecerrar la puerta, y de otra argolla saco un llavero, y se lo entregó a la chica- Aquí tiene
-Muchas gracias, vecino
-Un placer vecina-
Cerró la puerta y sonrió, Alejandro seguía observando la escena desde la planta superior, rápidamente se percató de su presencia
-¿Cómo es el sonido de emergencia?- preguntó
-¡Tinoninonino!- pronunció orgulloso
-¿Ha pasado algo?
-No ¿por qué?
-¿Y porque haces la ambulancia?- comenzó a reírse
-¡Idiota!- exclamó- y ya puede coger la fregona y limpiar tus babas
-Yo no he babeado
- Pues entonces lo del suelo es una humedad, y quítate el gorro de Papa Noel y deja de hacer el ridículo

Final capítulo 1

8 volátiles plumas:

Leyre dijo...

venga, como con Plumas.
A partir de ahora, ya estoy enganchadísima...
El final del capítulo, tremendo ja,ja.
que malo eres, niño.
Besitos.

Leyre dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pluma de fuego dijo...

mmmm....lo siento jejeje xD

.Gs. dijo...

¡Pude leerlo!!! siiiiii!!!!!

Genial, fantástico, este Sergio es la bomba. Me parece que va a dar mucho juego durante la historia.

El nombre de la historia ("Valle Alto")es por algo en concreto?, algún barrio? Estoy perdido jeje.

Y bueno, continúa escribiendo, que yo siempre que tenga tiempo me pasaré por aquí para leerte.

Un abrazo amigo!

Pluma de fuego dijo...

jajaja, bueno eso es un misterio ya confesado, pero a tí, por ser tú, no te lo voy a decir, y te vas a tener que esperar a la próxima entrega que sabrás que es Valle ALto

Kutxi Romero dijo...

Leí este primer capítulo y acabo de leer también las dos partes del prólogo de Plumas de fuego, y debo decir que ambas cosas me han gustado, me resulta un arranque prometedor y espero con ganas saber más de estas historias.

Un abrazo grande.
Kutxi.

Pluma de fuego dijo...

Gracias Kutxi ^^

SUSURU dijo...

Te dejo aquí las condiciones para que puedas jugar haciendo tu propio relato. Las fotos a las que se refiere están publicadas en la entrada del 16 de julio que dice; los invito a jugar,


INVITACIÓN A JUGAR. Veo veo, qué ves?.

Posteo dos imágenes enmascaradas y uds, deberán hacer lo siguiente:


1) Ponerle un nombre (el que se les ocurra) a cada una de las enmascaradas.

2) Adjudicarles una edad, la que representan según ustedes.

3) Según lo que sientan al ver cada foto, decir a qué se dedican cada una. Por ejemplo si son estudiantes, obreras, amas de casa, profesionales, aclarando de qué estudio o de qué profesión o trabajo.

4) Armar un relato corto en el que estén incluídos ambos personajes.

5) Deben enviarme sus respuestas a susuru@live.com.ar


Todos los envíos serán publicados difundiendo vuestros blogs, y todos serán premiados.

Quedás invita@ especialmente y podés invitar más gente.

Los espero a todos.

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Tu blog está buenísimo!!!
Hay tanto material que debo
dedicarle más tiempo para dar una opinión valiosa.

Firma digital no tengo ni la sé hacer.
Sorry.

Te espero con el relato